El día mas largo del año
No recuerdo a que hora nos avisaron, muchos de nosotros apenas estabamos dormidos y no imaginábamos que el día mas largo del año estaba por comenzar.
En la mañana mientras el sol salía, sonó mi teléfono, me contaban sobre el incendio que había sufrido el Club - de momento pensé lo peor - me imaginé que todo el piso estaba cubierto por la mancha negra que la furia del fuego imprime cuando lo consume todo, incluso llegué a creer que sería el fin y que no volveríamos a tener un lugar para hacer nuestras fotografías, ni donde platicar, ni mucho menos donde enseñar. Afortunadamente no hubo perdidas humanas, tan solo algunas perdidas materiales.
En muy poco tiempo todos ya estabamos ahí, tratando de hacer lo que mejor pudiéramos, a mi llegada me sorprendí al ver la zona del desastre: nuestro laboratorio de color y nuestro laboratorio de revelado - parecían el tiro de una mina: caluroso, obscuro y húmedo e iluminado por una luz incandescente que mas que iluminar era capaz de bajarle la moral a cualquiera - en ese momento ví a muchos socios y amigos que no había visto en algún tiempo.
Unos sacaban pedazos de madera, otros paleaban las cenizas de lo consumido, había caras llenas de tristeza, rostros que se mostraban fuertes aunque por dentro solo quisieran llorar de desesperación, algunos otros tan sólo miraban, pero a pesar del estado de ánimo de muchos, todos ayudaban, la solidaridad de todos los socios y amigos demostró que somos una gran fraternidad.
Aprovecho este espacio para agradecer a nombre de El Club Fotográfico de México a todos los socios y amigos que desinteresadamente nos ayudaron en lo que fué el día mas largo del año.
Con la confianza de que pronto reconstruiremos los laboratorios consumidos, hacemos una atenta invitación a todos los socios y amigos para reconstruyámos las instalaciones perdidas y regresemos a la normalidad en breve.